Perfil de pacientes Sedentarios

El sedentarismo posee extensas y negativas consecuencias para la salud del organismo. Asociado a él se encuentran enfermedades cardiovasculares y respiratorias, la diabetes o la obesidad.

Las personas sedentarias tienen más posibilidades de padecer dolores musculares, ya que la falta de actividad consigue que los músculos y los tendones pierdan tamaño, fuerza, flexibilidad, se aplanen y se fatiguen con mayor facilidad. Cuando esto sucede, el sistema muscular corre el riesgo de sufrir contracturas, y éstas de convertirse en males crónicos.

Si las personas presentan factores de riesgo asociados a la edad, a la obesidad, a patologías de base, o cualquier lesión previa, es fundamental que la vuelta o el comienzo de la realización de la actividad física esté guiada por un fisioterapeuta que evalúe y guíe su trabajo.

Igualmente, la fisioterapia es beneficiosa cuando el sedentarismo se produce en personas que estuvieron, o están, inmovilizadas de forma involuntaria, o encamadas.

En definitiva, el movimiento es salud.

La fisioterapia contribuye a evitar el desgaste articular y atrofia muscular. El fisioterapeuta te facilitará la ejecución de ejercicios terapéuticos beneficiosos para tu organismo. Pero en todo caso, siempre es mejor evitar el sedentarismo.