Blog

¿Quieres tener un conocimiento más específico sobre tipos de patologías, cómo tratarlas y qué técnicas se deben utilizar? En nuestro blog podrás encontrar artículos con información detallada sobre todo ello.

¿Cómo sabes si tu suelo pélvico es disfuncional?

El suelo pélvico está formado por un conjunto de músculos y ligamentos que constituyen la base de nuestro cuerpo y centro vital de nuestra fuerza.

El suelo pélvico realiza algunas de las funciones más importantes de nuestro organismo: se encarga de cerrar la pelvis ósea, da estabilidad a la región lumbo-pélvica, sostiene las vísceras pélvicas, proporciona un mecanismo de continencia, se encarga de la micción, la defecación y el parto y es clave en las relaciones sexuales. Cuando la musculatura del suelo pélvico se encuentra debilitada, vejiga, útero y recto alteran su posición y descienden hacia el canal vaginal, llegando a salir en algunos casos (prolapso).

Factores de riesgo para el suelo pélvico

· Edad avanzada.

· Haber tenido hijos (especialmente en partos instrumentados)

· Estreñimiento.

· Una mala alineación o control corporal.

· Utilizar habitualmente tacones o ropa ajustada.

· El sobrepeso. Gases o hinchazón abdominal.

· La actividad física y deportiva sin una compensación en forma de activación de esta musculatura. La actividad física provoca presión intraabdominal que puede llegar a debilitar el suelo pélvico de un modo importante y generar, entre otros muchos problemas, incontinencia urinaria de esfuerzo, que se caracteriza por una pérdida de orina provocada por un aumento de la presión abdominal sobre la vejiga, que puede producirse al toser, estornudar, reír, hacer ejercicio o levantar peso.

Síntomas de un suelo pélvico dañado

Eres susceptible de tener un suelo pélvico debilitado si:

o Has tenido en alguna ocasión o tienes a menudo escapes de orina durante alguna práctica deportiva, al toser o estornudar o con la realización de algún esfuerzo como cargar algo pesado.

o Tienes sensación de pesadez en la vagina o notas un bulto hacia la salida de la misma.

o Has sentido alguna vez mucha urgencia por ir al baño y antes de llegar se te ha escapado algo de orina (aunque sean un par de gotas)

o Se te escapan gases bastante a menudo sin que puedas controlarlo.

Por el contrario, si tu problema es de hipertonía de suelo pélvico lo que puedes notar es lo siguiente:

o Dolor o incapacidad total para mantener relaciones sexuales.

o Dolor en la zona de la vagina durante la realización de ejercicio o después del mismo.

o Tienes que hacer maniobras extrañas para orinar o defecar tales como presionarte el abdomen o intentar abrir manualmente el esfínter anal.

o Dolor en la vagina o generalizado en la pelvis durante periodos de gran estrés.

o Alteración de la posición pélvica.

Si tienes o has tenido alguno de estos síntomas acude a nuestro centro y deja que nuestros profesionales te valoren y te digan si tienes alguna patología de suelo pélvico. Si ha sido algo puntual puede que no tengas ningún problema pero también es posible que sea el inicio de algo más grave que en el futuro será más difícil de solucionar.

Consejos para cuidar tu suelo pélvico

Ø Entrénalo a diario y no olvides relajarlo después. Los problemas pueden deberse a una debilidad, pero también a un exceso de tono. En Axial lo valoraremos y te elaboraremos un plan de ejercicios personalizado para conseguir un suelo pélvico funcional, que pueda contraerse y relajarse.

Ø Mantén una correcta postura en todas las actividades de la vida diaria y contrae activamente tu abdomen y suelo pélvico antes de realizar cualquier esfuerzo.

Ø Activa tu abdomen y suelo pélvico durante cualquier actividad física.

Ø Practica GIMNASIA ABDOMINAL HIPOPRESIVA. Este tipo de ejercicios tiene una técnica compleja, para aprender bien a hacerlos necesitas que te asesore un especialista. En nuestro centro realizamos cursos formativos. Infórmate sobre nuestros horarios y tarifas.

Ø Evita tacones altos en tu día a día.

Ø Si tienes problemas de incontinencia o prolapsos, evita los encogimientos abdominales tradicionales, pues no hacen más que empeorar el proceso.

Ø Disminuye las actividades de impacto, como correr, saltar, step, etc.

Ø Mantén una dieta saludable. Evita las malas digestiones, gases e hinchazón abdominal. Evita el sobrepeso.

Ø Evita el estreñimiento, cuando vayas al baño trata de relajar el suelo pélvico, no de empujar, tus caderas deben de estar a 90º o menos de flexión, inclínate ligeramente hacia delante y permite la salida de aire por la boca de forma relajada.

Ø Bebe abundante agua y evita el consumo excesivo de excitantes como el alcohol, café, etc.

La fisioterapia pélvica no sólo te ayudará a tratar todos los trastornos funcionales de las regiones abdominal, pélvica y lumbar, sino que también te ayudará a prevenirlos.

El entrenamiento del suelo pélvico debe formar parte de la rutina de cualquiera. Si tienes problemas nosotros podemos ayudarte mediante una valoración previa y el diseño de un plan personalizado.

En Axial Centro de Fisioterapia podemos enseñarte diferentes ejercicios para entrenar tu suelo pélvico. Uno de los métodos utilizados en nuestro centro para descongestionar y tonificar el periné es la GIMNASIA ABDOMINAL HIPOPRESIVA. Uno de los pilares fundamentales de este método es el entrenamiento postural que incide sobre la musculatura estabilizadora de la columna, los abdominales y el suelo pélvico. Entrenar la postura va a suponer activar la musculatura profunda que ayuda a estabilizar la columna vertebral. Esto es fundamental en la fase de postparto, para aliviar las compensaciones posturales sufridas durante el embarazo. A su vez esta mejora de la postura conseguirá un doble efecto: por un lado disminuir la presión sobre las vísceras pélvicas y la reeducación de la musculatura estabilizadora lumbo-pélvica.

La reducción del perímetro de cintura con el entrenamiento de GIMNASIA ABDOMINAL HIPOPRESIVA no es más que una consecuencia de dicho reforzamiento muscular y de la recolocación postural.