Blog

¿Quieres tener un conocimiento más específico sobre tipos de patologías, cómo tratarlas y qué técnicas se deben utilizar? En nuestro blog podrás encontrar artículos con información detallada sobre todo ello.

Tortícolis en recién nacidos

En los recién nacidos, la tortícolis puede ocurrir debido a la postura que adoptaban dentro del vientre materno o después de un parto difícil.

Si tu bebé tiene la cabeza inclinada hacia un lado yel mentón apuntando hacia el lado contrario, estamos hablando casi con toda seguridad de tortícolis congénita. Puede nacer con esta condición o tardar 1-2 meses en desarrollarse. Para detectar si el bebé tiene tortícolis, además de los síntomas nombrados anteriormente, debemos fijarnos si duerme siempre hacia el mismo lado y se queja al cambiarle hacia el lado opuesto, o si hay presencia de un bultito en el músculo del cuello.

Durante las últimas semanas de vida intrauterina, el feto crece y engorda quedando cada vez más estrecho su “habitáculo”. Esa disminución del espacio causa la compresión de ciertas zonas y puede dejar “señales” que, sumadas a las que se ve sometido el bebé durante la fase de expulsión, pueden provocar “tensiones tisulares” que funcionan como zonas de frenado durante el crecimiento. Es por ello que en los meses posteriores al nacimiento el bebé comienza a expresarse mostrándose incómodo.

Es en ese momento en el que la ayuda de un fisioterapeuta especializado puede ayudarte a valorar el estado de tu bebé, identificando la sintomatología que presenta con esas tensiones en el cuerpo del bebé.

Una vez diagnosticada correctamente, la evolución suele ser muy positiva con tratamiento de las cadenas fisiológicas para hacerlo de manera global e integral. Es muy importante que se inicie la rehabilitación lo antes posible, pues así mejoraremos los resultados y evitaremos posibles complicaciones derivadas de esta patología (plagiocefalia, escoliosis del lactante, retraso madurativo psicomotor,…)